El hecho generó una rápida reacción de las autoridades, que activaron protocolos de seguridad y coordinación interinstitucional para verificar la situación y proteger la integridad de los militares involucrados. Las circunstancias exactas en las que se produjo la asonada y el papel de los actores armados ilegales están siendo objeto de análisis por parte de los organismos competentes.
Desde el sector Defensa se reiteró el rechazo a este tipo de acciones que ponen en riesgo la vida de los uniformados y de las comunidades, y se anunció el despliegue de gestiones orientadas a lograr el regreso seguro de los soldados retenidos, así como a restablecer el orden en la zona.
La situación mantiene en alerta a las autoridades regionales, mientras se desarrollan acciones de verificación y acompañamiento para evitar nuevas alteraciones del orden público en esta zona del Chocó.
Redaccion: ExitosaStereo
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