Al menos cinco personas murieron tras un ataque aéreo masivo lanzado por Rusia contra distintas regiones de Ucrania, en una de las ofensivas más intensas registradas en los últimos días.
El bombardeo incluyó el uso de misiles balísticos, misiles de crucero y cientos de drones, según informó la Fuerza Aérea ucraniana, que logró interceptar una parte significativa de los proyectiles.
Entre las víctimas se encuentra una mujer de 61 años que murió tras el impacto de un dron contra un tren eléctrico en Járkov. También se reportaron fallecidos y heridos en regiones como Zaporiyia, Jersón y Poltava.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, había advertido previamente sobre un posible ataque de gran escala, señalando que los servicios de inteligencia detectaban preparativos para una ofensiva masiva.
Las autoridades indicaron que el ataque afectó infraestructuras civiles y energéticas en al menos once regiones del país, lo que incrementa la preocupación por el impacto humanitario y económico del conflicto.
Además, la ofensiva tuvo repercusiones regionales al afectar el suministro eléctrico de Moldavia, cuya presidenta, Maia Sandu, calificó la situación como “frágil” tras la interrupción de un enlace energético clave con Europa.
El episodio se produce en un contexto de tensiones internacionales crecientes, donde el conflicto en Ucrania coincide con crisis en otras regiones, lo que ha generado preocupaciones sobre la capacidad de respuesta y apoyo internacional.
Pese a los intentos diplomáticos recientes, las negociaciones no han logrado frenar los enfrentamientos, mientras continúan los ataques y las operaciones militares en distintas zonas del territorio ucraniano.
Fuente: BBC
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