Desde su cuenta en la red social X, Palma Egea indicó que ha solicitado a la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) una revisión integral de los proyectos de regasificación que están en evaluación, considerando el “nuevo escenario político con Venezuela”, el cual podría ofrecer mejores condiciones de abastecimiento para los hogares, el transporte público y la industria colombiana.
La opción de importar gas venezolano requeriría la reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte, una infraestructura binacional de 225 kilómetros que conecta el Lago de Maracaibo (Venezuela) con La Guajira colombiana. Este gasoducto, valorado en cerca de 500 millones de dólares, operó entre 2008 y 2012 bajo un convenio vigente hasta 2027, y permitiría transportar combustible desde Venezuela hacia Colombia.
Según el Gobierno, de concretarse la importación mediante esta vía, Colombia podría adquirir alrededor de 150 millones de pies cúbicos por día de gas natural venezolano, lo que contribuiría a aliviar costos y fortalecer la seguridad energética interna.
Fuente: Exitosastereo
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