Un informe internacional sobre descentralización en América Latina ubica a Colombia entre los países con mejor desempeño relativo en la región, aunque advierte que persisten profundas brechas entre el diseño institucional y la realidad territorial.
El estudio, titulado Desarrollo territorial y descentralización en América Latina y el Caribe, analiza 22 países y posiciona a Colombia dentro del grupo más avanzado, junto a economías como Brasil, México y Uruguay, especialmente en lo relacionado con el marco legal y el reconocimiento de la autonomía territorial.
Sin embargo, el diagnóstico es contundente: la descentralización en el país sigue siendo más formal que efectiva.
El informe evaluó diez criterios, entre ellos el marco legal, la autonomía política, las competencias de los gobiernos locales, la capacidad fiscal, la gobernanza multinivel, la participación ciudadana y las capacidades administrativas.
Uno de los principales hallazgos señala que, pese a que la Constitución reconoce la autonomía de departamentos y municipios, el poder político y económico continúa concentrado en el nivel nacional, lo que limita la capacidad real de los territorios para ejecutar políticas públicas.
Esta situación genera una alta dependencia de las transferencias del Gobierno central, afectando directamente la prestación de servicios esenciales como salud, educación e infraestructura, especialmente en regiones apartadas.
En términos fiscales, el estudio advierte que en América Latina los gobiernos subnacionales manejan en promedio apenas el 18,2 % del gasto público y generan solo el 5,6 % del PIB en ingresos propios, lo que evidencia una autonomía limitada.
El análisis también destaca debilidades en las capacidades institucionales de los gobiernos locales, como la falta de personal técnico, la alta rotación administrativa y las dificultades para planificar a largo plazo, factores que amplían la desigualdad entre grandes ciudades y municipios pequeños.
Aunque Colombia cuenta con mecanismos formales de participación ciudadana, como cabildos abiertos y presupuestos participativos, el informe concluye que su impacto real en la toma de decisiones sigue siendo reducido.
En un contexto regional marcado por la desconfianza en las instituciones —donde el 65 % de los ciudadanos manifiesta insatisfacción con el sistema político—, el estudio advierte sobre el riesgo de tendencias recentralizadoras.
No obstante, también identifica oportunidades para el país, como fortalecer la autonomía fiscal, mejorar la coordinación entre niveles de gobierno y avanzar en la modernización de la gestión pública mediante herramientas como la digitalización y la cooperación territorial.
Fuente: Exitosastereo Noticias
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